Haciendo prueba de blog … 3, 2, 1.

Recuerdo aquellos días en que no teníamos Facebook y otras redes sociales, quizá apenas la opción de blog, en Blogspot.
Leíamos más, y veíamos menos fotografías o imágenes. También recuerdo a un maestro avezado en los pormenores técnicos de la comunicación por Internet, que trabajaba con nosotros en la escuela (la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez) que nos decía que tarde o temprano el meme se impondría como una modalidad comunicacional más importante que otros formatos.
Cuánta razón tenía, ahora resulta ser más “trascendente” un meme que una opinión más acabada o basada en datos o información contundente.
Tuve un par de blogs, por allá del 2002 ó 2003, uno de ellos, el que más usaba se llamaba Elogio del Naufragio. Le puse ese nombre porque suponía que los que estábamos en los blogs éramos “naufro-nautas”.
Los perdí, y me dio mucha pena no volver a verlos. Me pasó lo que algún día de aquellos pronostiqué, recuerdo que escribí algo más o menos así:

“… los blogueros suponen que sus textos compartidos por este medio serán eternos. Quizá no saben que la señora que hace la limpieza en el edificio central de Blogspot, puede ocasionar un accidente al pasar la aspiradora por uno de los servidores y podría desenchufar por accidente a uno de ellos y millones quedaríamos en el olvido aparente.
Ella sería el demiúrgo que pondría fin a una fase de la historia comunicacional de estos tiempos”.

Y al paso del tiempo sucedió lo que imaginaba, pero sin que ella interviniera, sino por una indiferencia que se provocó más por caer en la seducción de otro medio que en aquel que nos obligaba a escribir un poco más, a intercambiar más texto que imágenes.
Por aquí andamos pues. Más bien, por aquí andaré, haré lo posible por venir de forma cotidiana a compartir ideas sueltas sobre los temas que más me interesan; sociología de la cultura y política, fotografía e historia del arte, música y montañismo, sobre todo, lo que se relaciona con bicicletas.
Bienvenida sea su opinión.